Consejos

Algunas  curiosidades sobre LA PASTA:

La pasta se debe cocinar en una olla alta  sin tapar,  en abundante agua con sal preferiblemente marina, a fuego alto.

La pasta estará en su punto  cuando este cocida por dentro pero todavía un poco dura al probarla, es decir  ‘’al  dente’’.

La pasta debe cocinarse aparte en agua con sal, nunca directamente en caldos o guisos grasientos.

La gran mayoría de las pastas se cocinan entre tres y diez minutos y se combinan fácilmente con cualquier condimento o salsa  tomando su sabor para brindarnos una excelente solución  desde el punto de vista nutritivo, dietético y gastronómico, además de rápido y económico.

EL TOMATE es el condimento más usado para la pasta. Es la combinación perfecta entre dos sabores contrastantes  dulce  y  ácido.

Los tomates deben ser maduros y olorosos. Si no se dispone de ellos frescos, se pueden sustituir por tomates pelados al natural en lata.

Un plato de pasta con una salsa de tomate en aceite de oliva es casi un alimento completo. Si además le añades el alimenticio queso parmesano rallado  se convierte en un plato energético y nutritivo, además de delicioso que suple prácticamente todas las necesidades del organismo.

El  ACEITE DE OLIVA  EXTRA  VIRGEN  es aquel que se obtiene de la primera presión de la aceituna en frio, por medios mecánicos. Es aromático, da buen sabor a los sofritos y resiste mejor las altas temperaturas sin producir toxinas. No contiene colesterol, neutraliza la acidez gástrica y estimula la evacuación intestinal.

EL  QUESO  ha sido el primer condimento de la pasta. Es  un  complemento muy  importante, tanto por su aroma y sabor como por su valor nutritivo.  El mejor es el Parmesano hecho de leche descremada de vaca. Lo ideal es comprarlo en un pedazo y rallarlo al momento de consumirlo.  También son recomendables los quesos de oveja como el Manchego y el Pecorino para condimentar algunos platos especiales de sabor fuerte.  

Algunos  tics  para aprovechar mejor los nutrientes y el sabor de los alimentos:

LAS  FRUTAS Y VERDURAS  se deben consumir siempre de temporada, son más naturales, conservan mejor sus nutrientes y suelen ser más baratas.

Siempre que les sea posible,  consuman PRODUCTOS ORGANICOS,  por suerte  son cada vez más fáciles de conseguir  en supermercados regulares.

Es muy  importante que lo sean  sobre todo los huevos, el pollo, la carne de res y de cerdo,  así se evitarán ingerir distintos tipos de hormonas, antibióticos y pesticidas que la industria añade  a  los  alimentos de estos animales y que son tan perjudiciales para nuestra salud.

De igual manera es importante consumir también leche orgánica  y desnatada,  ya que consumimos suficiente grasa en otros platos.

LAS GRASAS aunque con moderación también son importantes en nuestra dieta diaria.  Cocinar con aceite de oliva o maíz, aliñar las ensaladas con aceite de oliva extra virgen y consumir grasas beneficiosas para nuestra salud  como salmón, caballa, sardinas, aguacates, nueces, almendras, etc.  Es un buen hábito que nos ayudará a mantenernos saludables.

El sabor de  LAS  ENSALADAS  se puede variar con el tipo de vinagre. A mí particularmente me gusta mucho el Balsámico (Aceto Balsámico).  Se pueden encontrar también distintos tipos  de vinagre de uvas blancas o tintas o de otras frutas. Ahora está  de moda el vinagre de manzana porque se supone que baja el colesterol.

EL  REFRIGERADOR; Tanto las carnes como los pescados no se deben mantener mucho tiempo en el congelador, lo ideal es no más de diez días.

Tanto  carnes, pollos, pescados, panes, etc. Se deben colocar en bolsas plásticas con cierres debidamente identificados y una vez descongelados (en la parte normal de la nevera) no se deben volver a congelar.

Hay que tener cuidado con los pescados, especialmente los mariscos, ya que en muchos supermercados los venden  previa descongelación, es decir, si ya el pescado fue congelado debe comprarlo y consumirlo lo mas pronto posible.