
Este libro está dedicado con todo mi cariño a mis hijas, las hijas de mis amigas, mis sobrinos y a su
generación que con orgullo reconozco que son muy capacitados, inteligentes, brillantes pero muy poco interesados en alimentarse adecuadamente ya que
no tienen el tiempo y mucho menos el interés de dedicarle a la
cocina un tiempo valioso que según ellos
podrían invertir en trabajar, conversar por celular, ver una
película o cualquier otra cosa…
Lo que no se imaginan es que con muy poco esfuerzo y dinero, con
entusiasmo y un toque de fantasía podrían preparar platillos muy
ricos, rápidos
y
sobre
todo saludables.
Es cuestión de hábitos y organización.
Cuando yo tenía su edad,
por
supuesto
tampoco estaba interesada en el arte culinario,
con el tiempo y al tener a mi cargo una familia, fue
surgiendo en mí
la
imperiosa necesidad de aprender… y aprendí a cocinar, a disfrutar y
compartir mi cocina con gran satisfacción y orgullo.
Yo naci en Galicia
y
por mi origen
conozco
bastante de la cocina del norte de España.
Estoy casada con un italiano y ahí, bajo el ojo crítico de mi
querida suegra,
aprendí
una gran variedad de la deliciosa cocina napolitana y de otras
partes de Italia. Viví en Caracas por algunos años y
ahí me puse en contacto con la sabrosa cocina criolla, con la
orientación de mis amigas y vecinas.
Ahora resido en Miami donde la mezcla de culturas es un mosaico
multicolor
y en los
supermercados por suerte, se pueden encontrar
productos de todas partes del mundo.
Por eso pienso que puedo enseñar a los que empiezan a
introducirse en la cocina,
a
que lo hagan con alegría , que es muy divertido, la mejor forma de
hacer familia y de compartir.
No hay nadie a quien no le guste
disfrutar un platillo de comida casera con su pareja o sus
amigos en la intimidad de su hogar.
Y sobre todo, el alimentarse correctamente,
con variedad y
buenos ingredientes
es
la base para funcionar con energía y mantenernos saludables.
Eso
no tiene
precio…les
animo a tratar.
La mayoría de estas recetas son fáciles y rápidas, les ofrezco
también
algunas más
elaboradas para cuando estén
inspirados.
Quiero agradecer a mis hijas y a mi esposo por su valiosa ayuda y apoyo, especialmente en la parte técnica. A mis amigos Rubén y Lisset que con sus constantes halagos a mis platillos ha sido importante fuente de motivación. Pero especialmente este libro es para mis queridos padres, que acaban de partir, de quienes heredé sin duda el buen arte de hacer familia y preparar comidas aliñadas con muchos besitos y sobredosis de amor.
Que Dios les bendiga.
Con
mucho
cariño.
Mariflor
Suárez de Perrina
